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Las mascarillas más dulces

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La miel forma parte de la dieta del ser humano desde la Edad Antigua. Se han encontrado restos egipcios con vasijas de miel en perfecto estado de conservación. Pero hoy no venimos a hablar de los beneficios nutricionales de la miel, sino de su valor cosmético. Gracias a su poder cicatrizante, sus propiedades antisépticas e hidratantes puede convertirse en un aliado para nuestra piel.

Con este líquido viscoso y dorado podemos hacer varias mascarillas, muy fáciles y rápidas de preparar. A continuación os dejo tres ideas que podéis hacer con cosas básicas que todos tenemos en casa, solo tenéis que elegir la combinación que más se adapte a lo que estáis buscando para vuestra piel.


Mascarilla purificante

Ingredientes: medio limón y dos cucharadas de miel.

Esta mascarilla es perfecta para eliminar el exceso de grasa, pues el limón tiene propiedades

Tan sólo hay que exprimir el limón y añadir a su jugo la miel. Es muy importante que elimines a la perfección los restos porque el zumo de limón sobre la piel expuesta al sol puede provocar manchas. Una buena opción es aplicar esta mascarilla al final del día o cuando no vayamos a salir de casa.

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Mascarilla hidratante

Ingredientes: una cucharada de aceite de almendras y dos de miel.

Esta es la mascarilla más fácil de las que os presento hoy. Tan solo hay que mezclar la miel con aceite de almendras y aplicar sobre la piel. Gracias a las propiedades del aceite esta mascarilla es perfecta para lograr esa hidratación tan deseada en las pieles más secas.


Mascarilla exfoliante

Ingredientes: dos cucharadas de avena, dos cucharadas de miel y agua mineral.

Lo primero que hay que hacer es triturar al gusto los copos de avena. Según prefiramos exfoliarnos con granulo grueso o más fino así trabajaremos el grado de trituración de los copos. Una vez machacados, empapamos la avena con agua mineral y precedemos a echar la miel. Removemos hasta lograr una mezcla de ingredientes lo más homogénea posible y ya tenemos la mascarilla lista para usar.

Aplica todas estas mascarillas sobre el rostro y escote húmedos (que no mojados) y deja actuar entre 15 y 20 minutos. Pasado ese tiempo retira con agua tibia haciendo suaves círculos sobre la piel para ayudar en la completa eliminación del producto y a exfoliar si procede.

Si la miel es muy densa conviene darle un golpe de calor en el microondas. Este es un truco que conviene conocer pues nos facilitará la labor a la hora de mezclarla con los diferentes ingredientes.

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